lunes, 20 de enero de 2014



Primeros pronunciamientos en América


En España ha existido una persistente corriente de pensamiento republicana a lo largo de los siglos XIXXX y XXI, que sin embargo han cristalizado solamente en dos cortos periodos de la historia que suman menos de 10 años de la historia española. Estos periodos en los que la República fue la forma de gobierno del Estado español fueron la Primera República Española, entre el 11 de febrero de 1873 y el 29 de diciembre de 1874; y la Segunda República Española, entre el 14 de abril de 1931 y el 1 de abril de 1939.
En la actualidad, pese a que España es desde las Leyes Fundamentales del Reino delfranquismo una monarquía, que se convirtió en monarquía parlamentaria con la Constitución de 1978, aceptada por la oposición al franquismo, tradicionalmente republicana (fundamentalmente el Partido Comunista de España -PCE- y el Partido Socialista Obrero Español -PSOE-), el republicanismo siguió existiendo. Algunas encuestas indican que incluso presenta un crecimiento entre la opinión pública del país.1 Los partidos políticos con mayor representación que han reincorporado en los últimos años la reivindicación "republicana" son la coalición de partidosIzquierda Unida, cuyo mayor miembro es el PCE,(Iniciativa per Catalunya Verds)-(ICV) y (Esquerra Republicana de Catalunya)
Los orígenes del republicanismo en España deben buscarse en el liberalismo, cuyo origen en España se produjo tras la Revolución francesa (1789-1799) y cuyas primeras manifestaciones deben buscarse en la Guerra de la Independencia española (1808-1814), durante la cual las tropas napoleónicas francesas ocuparon el país, instalando en el trono español a José I Bonaparte, hermano del Emperador francés.
Descripción: http://bits.wikimedia.org/static-1.23wmf10/skins/common/images/magnify-clip.png
Rafael de Riego.
Durante la guerra, los liberales españoles, miembros de laaristocracia y la burguesía incipiente, se dividieron entre los dos bandos: los llamados "afrancesados" apoyaron al nuevo rey, José I, en tanto que los llamados "patriotas" guardaron fidelidad a Fernando VII, el anterior rey Borbón. Fueron estos últimos los que elaboraron la Constitución española de 1812 en Cádizmonárquica pero liberal. Sin embargo, con el triunfo en la guerra de los partidarios de Fernando VII, elabsolutismo retornó a España y se inició la persecución de los liberales.
En 1820, el pronunciamiento del general Rafael de Riego en Las Cabezas de San Juan, obligó a Fernando VII a aceptar la Constitución de 1812, comenzando así el Trienio Liberal. Aunque la institución monárquica no se cuestionara, la desafección de los liberales frente a la persona del rey era evidente, como demuestra la difusión del Trágala (una canción satírica convertida en lema). Las conspiraciones y tratos del rey con las demás monarquías de la Restauración Europea obtendrían sus frutos, al reinstaurar la monarquía absoluta en España un ejército francés que penetró en el país en 1823, los llamados "Cien mil hijos de San Luis". Comenzó entonces la Década Ominosa, de persecución sin tregua a los liberales.
Precisamente, entre el inicio de la ocupación francesa en 1808 y 1824 tuvieron lugar las Guerras de Independencia Hispanoamericana, que convirtieron a la América española en siete estados independientes distintos: seis repúblicas (BoliviaChileGran ColombiaParaguayPerú yProvincias Unidas del Río de la Plata) y un imperio (México), que más tarde se dividirían a su vez.
En 1833Fernando VII murió dejando el trono a su hija de tres años, Isabel II, bajo la regenciade su esposa María Cristina de Borbón. La regente hubo entonces de aliarse con los liberales, pues los absolutistas preferían como rey a Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Fernando, que reclamaba tener mejores derechos sucesorios. Hubo movimientos republicanos esporádicos en Barcelona (1836 y 1837), acaudillados por Ramón Xaudaró y Fábregas, pronto sofocados. Tras la victoria del ejército cristino, como se llamaba a los partidarios de Isabel II y su madre, en la Primera Guerra Carlista; en 1840 el general progresista Baldomero Espartero logró, tras una sublevación contra la regente María Cristina, asumir él la regencia. El autoritarismo de éste llevó a su caída en 1843, tras una sublevación del general moderadoRamón María Narváez, dando comienzo en 1844 la llamada Década Moderada, de dominio de los liberales moderados, esto es, los más conservadores.
El fracaso de los intentos de matrimonio con el pretendiente carlista al trono, Carlos Luis de Borbón, llevarían a la Segunda Guerra Carlista (1846-1849), de nueva victoria isabelina. En su lugar, la reina contraería matrimonio (contra su voluntad) con su primo Francisco de Asís de Borbón, sobre el que había numerosos rumores de que era homosexual. Las chanzas y rumores populares, abundantes en la España de la época, sobre la homosexualidad del rey y supuesta informarían, de la reina, causarían un importante descrédito de la monarquía (véase Los Borbones en pelota).
Entre 1848 y 1851 tendría lugar la Segunda República Francesa. Aparecería ya en estos años un sentimiento muy crítico hacia el gobierno moderado y la corte, de hecho, ya en 1849 aparecería el Partido Democrático, desgajado del Progresista, de carácter demócrata, que derivó al republicanismo. Dicho sentimiento culminó en la Revolución de 1854 en España, capitaneada por Leopoldo O'Donnell, y que llevó a un cambio de gobierno en favor de los progresistas, pero no a una caída de la monarquía. El Bienio Progresista fue sin embargo, dada la inestabilidad originada, derribado por O'Donnell, quien dio un golpe de estado en 1856, iniciando los gobiernos de la Unión Liberal, su partido.
El deterioro de la situación política, y el desprestigio de la reina y sus gobiernos, hicieron que arreciaran los movimientos contra la monarquía y cobrara fuerza el republicanismo. Ello se debió a hechos como los sucesos de la Noche de San Daniel, el 10 de abril de 1865, en la se reprimieron sangrientamente las protestas estudiantiles por el cese del rector de la Universidad Central de Madrid y destitución de varios de sus catedráticos, entre ellos Emilio Castelar, que poco antes había publicado un artículo llamado El rasgo en el que denunciaba la apropiación por parte de la reina del 25% del producto de las ventas del Patrimonio Real. En 1866 tendrían lugar las sublevaciones de Villarejo de Salvanés y del Cuartel de San Gil, fracasadas y ahogadas en sangre, y se firmaría el Pacto de Ostende, contra Isabel II, por parte de representantes del Partido Progresista y del Partido Democrático, a los que terminaría uniéndose la Unión Liberal. Finalmente, el triunfo de la Revolución de 1868 provocó la caída de Isabel II, obligada a exiliarse.

lunes, 13 de enero de 2014

Crisis del antiguo Régimen en España

Puede considerársela una crisis general y secular, porque, aunque no se la nombre con la cifra de un siglo (como la crisis del siglo III o del siglo XIV) la generalización de sus consecuencias fue de un evidente impacto en toda la civilización occidental. El hecho de que se identifique con los tres grandes procesos revolucionarios (revolución burguesa,revolución liberalrevolución industrial) añade algo de dificultad para su catalogación como crisis, pues las revoluciones serían un proceso de cambio acelerado, mientras que las crisis citadas anteriormente sufren cambios cuyas consecuencias son sólo visibles a largo plazo. Eric Hobsbawm ha llamado al periodo The Age of Revolution. Los contemporáneos vivieron la caída del Antiguo Régimen con total consciencia, y de hecho, le dieron ese nombreen en esa epoca .El término Antiguo Régimen usado de forma restrictiva sólo se podría aplicar a Francia y extenderse a los estados-nación en que funcionaron monarquías autoritarias o absolutas durante la Edad Moderna, comoEspaña y Portugal (ver Antiguo Régimen). Inglaterra y Holanda eran ya monarquías parlamentarias. El Este europeo está ocupado por Imperios de muy distinta caracterización (AustriaRusiaTurquía y la emergente Prusia). Aun así las consecuencias del proceso de Crisis del Antiguo Régimen les afectarán a todos de forma decisiva, al igual que a buena parte del mundo, al menos a otro continente: América, este último con el aspecto diferenciado que le dan los procesos de Independencia (1776 para Estados Unidos, 1808-1824 para la América continental española y portuguesa). Para el caso de la Europa Central y Oriental, los cambios se prolongan en el tiempo hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918)
La crisis del Antiguo Régimen representa a la vez:
También son señalables acontecimientos de más largo recorrido:
  • Los cambios demográficos y urbanísticos se aceleran.
  • Surge el proletariado industrial como nueva clase opuesta a la burguesía, y comienzan los conflictos sociales que se conocen como movimiento obrero.
Y notablemente, en el mundo de las ideas y creencias:


LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN(1788-1814) Política interior de Carlos IV: En los primeros años de su reinado Carlos potenció el control de la Corona sobre lasociedad y la Iglesia, y adoptó una política represiva frente a las ideasrevolucionarias francesas; en este período su ministro y consejero es Floridablanca.En 1792 le sustituye el Conde de Aranda, pero sólo durante un año, hasta queGodoy ocupa su puesto. Este, apoyado por la reina, se apropia totalmente de lasituación política del reino, lo que provoca que tanto la nobleza y la Iglesia, como laburguesía y los grupos más bajos se opongan a él. Numerosos fracasos militares(Derrota española en el cabo de san Vicente 1804, derrota en Trafalgar en 1805, finde la flota Española) , una importante crisis económica (que provoca una crisis desubsistencias y un endeudamiento del pueblo) y el descontento en general delpueblo, nobleza e Iglesia (e incluso del hijo del rey, Fernando VII) conllevan aldeseo de quitarlo del poder.En 1807 surge el proceso de "El Escorial" que fue la primera conspiración paraquitar a Godoy de primer ministro por parte del futuro Fernando VII. Al enterarseGodoy de aquel intento en contra de él, intentó trasladar la familia real a Sevillapara embarcarla a América, al huir al sur llegaron a Aranjuez. Allí la gente queapoyaba a Fernando VII mostró su descontento con Godoy, lo que hizo queasaltaran la residencia de la familia real: Godoy fue arrestado y Carlos IV abdicó enfavor de su hijo; a este acontecimiento se le llamoMotín de Aranjuez. Fernando VII se reunió poco después con Napoleón en Bayona, quien le obligó aabdicar en su padre, quien abdicó finalmente a favor de Napoleón, que nombrócomo rey de España a su hermano José Bonaparte, también conocido como José I(Abdicaciones de Bayona). Política exterior de Carlos IV: Carlos IV accede al trono en 1788, y, ante la llegada de la Revolución Francesa unaño después, se suprimieron las medidas reformistas ilustradas. También seproclamaron numerosos decretos entre 1789 y 1792 que prohibían la entrada depropaganda y de libros, que los estudiantes españoles se trasladasen a Francia;controlaban las aduanas etc... La Inquisición volvió a ser lo que era y tuvo la ordende censurar libros y propaganda, cerrándose periódicos y censurando prensa.Las malas relaciones con Francia y la incertidumbre para colocar a Godoy en elpuesto de primer ministro provocaron la caída de Floridablanca. El gobierno loasumió al Conde de Aranda como primer ministro, quien durante los nueve mesesque duró su gobierno mantuvo a España neutral frente a Francia y también frente ala expansión de Inglaterra en América, en parte porque sabía que nuestro ejercitoera débil. Debido a su neutralidad, sus enemigos convencieron al rey paradestituirlo y que ocupara su puesto Godoy, que así fue como ascendió a primerministro.Godoy trató de salvar la vida del rey francés Luis XVI, pero no lo consiguió. Así pues, declaró la guerra contra la Convención francesa. Esta guerra fue apoyada porel clero y los campesinos, criticada por grupos ilustrados y burgueses y un desastrepara España: los franceses ocuparon numerosas plazas desde el País Vasco aCataluña, e incluso zonas del Caribe bti.

lunes, 6 de enero de 2014

La Revolución Francesa y el período Napoleónico








    la Revolución Francesa, por una serie de razones se destaca de las demás revoluciones que acontecieron por ésta época.
    Francia era el país más poblado de Europa Occidental, el más próspero del continente y también el que gozaba de mayor prestigio intelectual como centro de iniciativa de la revolución ideológica del S XVIII.
    La revolución marca el fin del Antiguo Régimen y el surgimiento de una nueva organización socio-política, qué se fue afirmando paulatinamente.
    Las causas que generaron la Revolución fueron diversas, éstas son algunas de las más influyentes: la incapacidad de las clases gobernantes —nobleza, clero y burguesía— para hacer frente a los problemas de Estado, la indecisión de la monarquía, los excesivos impuestos que recaían sobre el campesinado, el empobrecimiento de los trabajadores, la agitación intelectual alentada por el Siglo de las Luces y el ejemplo de la guerra de la Independencia estadounidense.
    También afectaron las periódicas crisis económicas motivadas por las largas guerras emprendidas durante el reinado de Luis XIV, además del desmedido gasto que generaba la nobleza, la mala administración de los asuntos nacionales en el reinado de Luis XV, las cuantiosas pérdidas que acarreó la Guerra Francesa e India y el aumento de la deuda generado por los préstamos a las colonias británicas de Norteamérica durante la guerra de la Independencia estadounidense.
    El pueblo exigía la convocatoria de los Estados Generales (una asamblea formada por representantes del clero, la nobleza y el Tercer estado, y el rey Luis XVI accedió finalmente a celebrar unas elecciones nacionales en 1788.

    La burguesía parisina, temerosa de que la muchedumbre de la ciudad aprovechara el derrumbamiento del antiguo sistema de gobierno y recurriera a la acción directa, se apresuró a establecer un gobierno provisional local y organizó una milicia popular, denominada oficialmente Guardia Nacional. El estandarte de los Borbones fue sustituido por la escarapela tricolor (azul, blanca y roja), símbolo de los revolucionarios que pasó a ser la bandera nacional. No tardaron en constituirse en toda Francia gobiernos provisionales locales y unidades de la milicia.
    La redacción de una constitución: la Asamblea aprobó una legislación por la que quedaba abolido el régimen feudal y señorial y se suprimía el diezmo, aunque se otorgaban compensaciones en ciertos casos. En otras leyes se prohibía la venta de cargos públicos y la exención tributaria de los estamentos privilegiados.
    A continuación, la Asamblea Nacional Constituyente se dispuso a comenzar su principal tarea, la redacción de una Constitución. Mientras la Asamblea deliberaba, la hambrientapoblación de París, irritada por los rumores de conspiraciones monárquicas, reclamaba alimentos y soluciones. El 5 y el 6 de octubre, la población parisina, especialmente sus mujeres, marchó hacia Versalles y sitió el palacio real. Luis XVI y su familia fueron rescatados por La Fayette, quien les escoltó hasta París a petición del pueblo. Tras este suceso, algunos miembros conservadores de la Asamblea Constituyente, que acompañaron al rey a París, presentaron su dimisión. En la capital, la presión de los ciudadanos ejercía una influencia cada vez mayor en la corte y la Asamblea. El radicalismo se apoderó de la cámara, pero el objetivo original, la implantación de una monarquía constitucional como régimen político, aún se mantenía.
    El primer borrador de la Constitución suprimía la división provincial de Francia y establecía un sistema administrativo cuyas unidades eran los departamentos, que dispondrían de organismos locales elegibles. Se ilegalizaron los títulos hereditarios, se crearon los juicios con jurado en las causas penales y se propuso una modificación fundamental de la legislación francesa. Con respecto a la institución que establecía requisitos de propiedad para acceder al voto, la Constitución disponía que el electorado quedara limitado a la clases alta y media.
    El nuevo estatuto confería el poder legislativo a la Asamblea Nacional, compuesta por 745 miembros elegidos por un sistema de votación indirecto. Aunque el rey seguía ejerciendo el poder ejecutivo, se le impusieron estrictas limitaciones.
    Era la Asamblea quien tenía el control efectivo de la dirección de la política exterior. Se impusieron importantes restricciones al poder de la Iglesia católica mediante una serie de artículos denominados Constitución civil del Clero, el más importante de los cuales suponía la confiscación de los bienes eclesiásticos. A fin de aliviar la crisis financiera, se permitió al Estado emitir un nuevo tipo de papel moneda, los asignados, garantizado por las tierras confiscadas. Asimismo, la Constitución estipulaba que los sacerdotes y obispos fueran elegidos por los votantes, recibieran una remuneración del Estado, prestaran un juramento de lealtad al Estado y las órdenes monásticas fueran disueltas.
    El resentimiento y el descontento del grupo de ciudadanos que había quedado excluido del electorado. Las clases sociales que carecían de propiedades deseaban acceder al voto y liberarse de la miseria económica y social, y no tardaron en adoptar posiciones radicales. Este proceso, que se extendió rápidamente por toda Francia gracias a los clubes de los jacobinos adquirió gran impulso cuando se supo que María Antonieta estaba en constante comunicación con su hermano Leopoldo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. El recelo popular con respecto a las actividades de la reina y la complicidad de Luis XVI quedó confirmado cuando la familia real fue detenida mientras intentaba huir de Francia en un carruaje con destino a Varennes el 21 de junio.
    Radicalización del gobierno: El rey fue privado de sus poderes durante un breve periodo, pero la mayoría moderada de la Asamblea Constituyente, que temía que se incrementaran los disturbios, restituyó a Luis XVI con la esperanza de frenar el ascenso del radicalismo y evitar una intervención de las potencias extranjeras. El 14 de septiembre, el rey juró respetar la Constitución modificada.
    La Asamblea Nacional Constituyente estaba formada por distintos grupos. Algunos eran más radicales que otros. Por un lado estaban los Girondinos, que defendían la transformación de la monarquía constitucional en una república federal, un proyecto similar al de los Montañeses, integrados por los jacobinos, el centro de la cámara acogía al grupo mayoritario, conocido como el Llano, que carecía de opiniones políticasdefinidas.
    Un día después de la victoria de Valmy se reunió en París la Convención Nacional recién elegida. La primera decisión oficial adoptada por esta cámara fue la abolición de la monarquía y la proclamación de la I República.
    Sin embargo, ninguna facción se opuso al decreto presentado por los girondinos y promulgado el 19 de noviembre, por el cual Francia se comprometía a apoyar a todos los pueblos oprimidos de Europa.

    la época del Terror:

    El 6 de abril, la Convención creó el Comité de Salvación Pública, que habría de ser el órgano ejecutivo de la República, y reestructuró el Comité de Seguridad General y el Tribunal Revolucionario.
    La Convención promulgó una nueva Constitución el 24 de junio en la que se ampliaba el carácter democrático de la República.
    Los poderes del Comité fueron renovados mensualmente por la Convención Nacional desde abril de 1793 hasta julio de 1794, un periodo que pasó a denominarse Reinado del Terror.
    María Antonieta fue ejecutada el 16 de octubre, y 21 destacados girondinos murieron guillotinados el 31 del mismo mes.
    El número total de víctimas durante el Reinado del Terror llegó a 40.000. Entre los condenados por los tribunales revolucionarios, aproximadamente el 8% eran nobles, el 6% eran miembros del clero, el 14% pertenecía a la clase media y el 70% eran trabajadores o campesinos acusados de eludir el reclutamiento, de deserción, acaparamiento, rebelión u otros delitos. Fue el clero católico el que sufrió proporcionalmente las mayores pérdidas entre todos estos grupos sociales. El odio anticlerical se puso de manifiesto también en la abolición del calendario juliano en octubre de 1793, que fue reemplazado por el calendario republicano.
    El ascenso de Napoleón al poder: No habían pasado aún cinco meses desde que el Directorio asumiera el poder, cuando comenzó la primera fase de las Guerras Napoleónicas. Los tres golpes de Estado que se produjeron durante este periodo, reflejaban simplemente el reagrupamiento de las facciones políticas burguesas.
    El golpe de Estado que tuvo lugar el 9 y 10 de noviembre (18 y 19 de brumario) derrocó al Directorio. El general Napoleón Bonaparte, en aquellos momentos héroe de las últimas campañas, fue la figura central del golpe y de los acontecimientos que se produjeron posteriormente y que desembocaron en la Constitución del 24 de diciembre de 1799 que estableció el Consulado. Bonaparte, investido con poderes dictatoriales, utilizó el entusiasmo y el idealismo revolucionario de Francia para satisfacer sus propios intereses. Sin embargo, la involución parcial de la transformación del país se vio compensada por el hecho de que la Revolución se extendió a casi todos los rincones de Europa durante el periodo de las conquistas napoleónicas.
    Las transformaciones producidas por la Revolución: Una consecuencia directa de la Revolución fue la abolición de la monarquía absoluta en Francia. Asimismo, este proceso puso fin a los privilegios de la aristocracia y el clero. La servidumbre, los derechos feudales y los diezmos fueron eliminados; las propiedades se disgregaron y se introdujo el principio de distribución equitativa en el pago de impuestos.
    Napoleón instituyó durante el Consulado una serie de reformas que ya habían comenzado a aplicarse en el periodo revolucionario.
    Todos los ciudadanos, independientemente de su origen o fortuna, podían acceder a un puesto en la enseñanza, cuya consecución dependía de exámenes de concurso. La reforma y codificación de las diversas legislaciones provinciales y locales, que quedó plasmada en el Código Napoleónico, ponía de manifiesto muchos de los principios y cambios propugnados por la Revolución: la igualdad ante la ley, el derecho dehabeas corpus y disposiciones para la celebración de juicios justos. El procedimiento judicial establecía la existencia de un tribunal de jueces y un jurado en las causas penales, se respetaba la presunción de inocencia del acusado y éste recibía asistencia letrada.
    La Revolución también desempeñó un importante papel en el campo de la religión. Los principios de la libertad de culto y la libertad de expresión tal y como fueron enunciados en la Declaración de Derechos del hombre y del ciudadano, pese a no aplicarse en todo momento en el periodo revolucionario, condujeron a la concesión de la libertad de conciencia y de derechos civiles para los protestantes y los judíos. La Revolución inició el camino hacia la separación de la Iglesia y el Estado.
    Los ideales revolucionarios pasaron a integrar la plataforma de las reformas liberales de Francia y Europa en el siglo XIX, así como sirvieron de motor ideológico a las naciones latinoamericanas independizadas en ese mismo siglo, y continúan siendo hoy las claves de la democracia. No obstante, los historiadores revisionistas atribuyen a la Revolución unos resultados menos encomiables, tales como la aparición del Estado centralizado (en ocasiones totalitario) y los conflictos violentos que desencadenó.