Un plan para el Buen Vivir que arremete contra la pobreza
La inversión del sector público no financiero en términos nominales crece de 40.514 millones de dólares en el periodo 2008-2012 a una inversión proyectada de 73.225 millones entre 2013 y 2017. Los recursos provendrán del petróleo y la recaudación fiscal, sin descartar un endeudamiento externo.
Redacción Más que menos
Inversiones sin precedentes, de 73.227 millones de dólares, harán manejable el Plan Nacional para el Buen Vivir 2012-2017, lo que representa el 14,44% del Producto Interno Bruto (PIB), según el plan plurianual de inversión.
De acuerdo a lo dispuesto en el Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas, el nuevo Plan Nacional para el Buen Vivir incluye el plan plurianual de inversión para este periodo de Gobierno.
Los recursos servirán para la transformación social y cambios en la estructura del poder que implican la erradicación de la pobreza y desnutrición infantil, cambiar la matriz productiva, consolidar los derechos y libertades políticas, revolucionar la cultura para potenciar nuevos valores, las industrias culturales, la democratización de la palabra y una verdadera transformación agraria, que se sustenta en la redistribución de la tierra, el fomento al crédito, asistencia técnica, comercio justo y acceso al riego.
“Este Plan será el que nos guíe en tormentas, bonanzas o en la mejor calma, al puerto seguro del Buen Vivir”, manifestó el secretario nacional de Planificación (Senplades), Fander Falconí, quien destacó el desarrollo integral de la niñez, como uno de los objetivos propuestos, porque ayudará al país a tener seres humanos creativos, críticos, inteligentes, responsables y solidarios.
Asimismo, la revolución educativa y cultural rompe cualquier esquema para alcanzar, a profundidad, el socialismo del Buen Vivir.
De esa manera se articularán todos los sectores. “No es simple planificación sectorial, pensamos en los grandes objetivos de desarrollo, a través de metas rupturistas y revolucionarias”, sostuvo, por su parte, el subsecretario general de Democratización del Estado, Pavel Muñoz.
Explicó que el documento plantea retos para avanzar en la construcción del Buen Vivir, definir claramente el alcance del Estado y la corresponsabilidad de los demás sectores, así como lograr que los territorios sean la piedra angular de la política pública.
El funcionario indicó que el Plan es consistente con la Constitución de Montecristi de 2008 y el Programa de Gobierno que ganó las elecciones en febrero pasado.
Así, los elementos fundamentales lo convierten en un referente regional, por ser un Plan movilizador discutido con la ciudadanía (8.100 personas), los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), otras funciones del Estado y el Ejecutivo, y el aporte de varias personalidades internacionales.
Precisamente, la Constitución de Montecristi de 2008 establece los respectivos ejes para la transformación.
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